Digna de un reality show de aventura es la adaptación que la Persona Adulta Mayor (PAM) debe tener a las nuevas tecnologías, ya que no se trata de saber cómo funciona un aparato determinado, sino entender y manejar la realidad circundante. Desde el microondas hasta el cajero automático que “le paga” su jubilación o pensión, o desde leer este artículo hasta pedir hora para una consulta médica urgente, la Persona Adulta Mayor debe enfrentarse, asimilar y sobrevivir a las nuevas tecnologías.

Se habla hoy de los “nativos tecnológicos”, los que naciendo en pleno desarrollo de la Era Digital parecieran tener incorporado genéticamente el conocimiento y dominio de la tecnología. La escena de los adultos mayores que miran perplejos a un niño de muy corta edad, dominar a su antojo aparatos indescifrables para ellos, no es un “salto” en el ADN, sino un desafío cultural. Esto obliga a las PAMs a que se “aculturen” (presente subjuntivo del verbo “aculturar”) y cuyo significado es “incorporar en un individuo o grupo humano elementos culturales de otro grupo” (1). El mismo proceso que vivimos al ser “extranjeros” en un país con idioma y costumbres diferentes a las nuestras.

Las Personas Adultas Mayores por su experiencia de vida – y cultura – gozan de mentalidades prácticas y tienen necesidades concretas, y su adaptación a la “nueva cultura tecnológica” parte del éxito en la respuesta a dos preguntas básicas; ¿para qué?  y ¿cómo?

El ¿para qué? se responde con identificación y toma de conciencia de las necesidades concretas y reales:

  • de estar comunicado con las personas queridas, con las que prestan servicios, con las que quiero compartir algo, entre otros.
  • de acceder a recursos (dinero, cuidados, medicamentos, alimentos, etc.).
  • de estar presente – seguir aportando a mi comunidad, vivir la sensación de “ser necesario y tener voz”.

Responder el “cómo” exige ya una acción del entorno, de los otros. Quizás necesitemos una “pedagogía tecnológica especializada” para enseñar, además de comprender; – cómo aprende una PAM nativa de otra cultura generacional y cómo se apropia de conceptos tan ajenos.

Y en el cómo también está el factor afectivo y el factor tiempo. Si observamos a nuestros mayores más tecnologizados, los que nos asombran por su inserción en el hoy y ahora, siempre hay alguien (otro), que, desde la cercanía y el afecto, dedicó mucho tiempo e inagotable paciencia para que la PAM comenzará a comprender y a “caminar” entre las nuevas tecnologías.

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Referencias Bibliográficas

(1) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.3 en línea]. https://dle.rae.es.  14/7/2020.

Sobre el autor:

Ricardo Alberti, sociólogo. Máster en Gerontología Social; especialista en Sociología de la Familia y Sociología del Cambio. Consultor – Conferenciante. 

Twitter:  @Soc_RAlberti   Facebook:  Ricardo Alberti Pérez-Ramos 

Correo electrónico: ricardoalberti@gmail.com

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