La mayoría de las bibliotecas en el mundo han cerrado sus puertas por varios meses producto de las decisiones gubernamentales a partir de medidas sanitarias de aislamiento social y obligatorio. En consecuencia, hemos presenciado la adaptación a la virtualidad de los servicios bibliotecarios. Este esfuerzo de la comunidad bibliotecaria internacional es muy destacable, a pesar que la presencialidad y su anclaje en el libro impreso, principalmente en América Latina, es lo que ha definido tradicionalmente a los servicios bibliotecarios

De acuerdo a lo que viene documentando por la IFLA (1), con respecto a los servicios bibliotecarios remotos y actividades en línea a nivel internacional, podemos encontrar una gran variedad de ellos: clubes de lectura en línea, ofrecimiento del acceso a bibliotecas y colecciones digitales, campañas de promoción de lectura digital, recopilación de información oficial sobre la pandemia, actividad de formación en línea, entre otros.

En un relevamiento realizado en Argentina (2), el servicio remoto bibliotecario más utilizado en el aislamiento por Covid-19 es la referencia virtual, principalmente a través de WhatsApp y las redes sociales. Esto muestra el alto grado de conexión digital que han buscado las bibliotecas con sus comunidades.

En fin, podemos afirmar que el Covid-19 ha generado el mayor grado de virtualización (aunque en carácter de emergencia) de los servicios bibliotecarios a nivel mundial que cualquier otra instancia de formación o proyecto presentado de digitalización de años anteriores. A pesar de esto, esta urgencia mostró que no todas las bibliotecas en América Latina están listas para pegar el salto a la virtualidad y generar bibliotecas fuertemente híbridas, donde los servicios sean presenciales y virtuales. Queda mucho camino por recorrer aún.

En tanto, se hace necesario reflexionar si ante la enorme cantidad de colecciones, producciones y servicios digitales de las bibliotecas durante el confinamiento, significa necesariamente una mayor participación y relevancia para sus comunidades. Se necesitarán de investigaciones o relevamientos en profundidad para indagar el impacto de los servicios bibliotecarios en línea. Por ejemplo, si las bibliotecas efectivamente han logrado que sus comunidades se hayan volcado más a la lectura digital o a cubrir sus necesidades de información.

Por el incierto panorama que deja esta pandemia, hacer “futurología” es muy arriesgado. De todas maneras, una de las cuestiones que nos deja es que la aceleración de la digitalización del mundo (3) jugará un papel cada vez más importante para el desarrollo de nuestras sociedades, principalmente en América Latina, donde la desigualdad social es, y lamentablemente lo seguirá siendo, enorme.

Ante este escenario, y en la postpandemia, quizás algunas bibliotecas corran el riesgo de volver solamente a sus servicios presenciales, dejando de lado lo digital, u otras que entiendan nada más que la mera virtualización de sus servicios por sí sólo implicaría un impacto en las comunidades a las que asisten. 

Con esto se perdería la enorme oportunidad que nos deja esta pandemia para profundizar el rol vital de los servicios digitales en la construcción de una mejor ciudadanía en entornos virtuales y así tratar de disminuir las brechas digitales. Por esto sería importante el papel de los Estados Gubernamentales y otros actores para que a mediano y largo plazo se incluya a las bibliotecas a nivel nacional, regional e internacional en programas de inclusión y alfabetización digital. 

Nos queda mucho camino por recorrer y las bibliotecas seguirán siendo más necesarias que nunca. Esto también dependerá de lo que nosotros hagamos en pos de ello.

___________________________

Referencias Bibliográficas:

 1- COVID-19 y el Sector Bibliotecario Global. Consultado el 23/07/2020 AQUÍ

2- Gutiérrez, Fernando; Castaño, Jessica. Informe: Bibliotecas argentinas ante el aislamiento social y obligatorio por COVID 19. ABGRA. Consultado el 23/07/2020 AQUÍ

3- Agudelo, Mauricio; Chomali, Eduardo; Suniaga, Jesús et al. La oportunidades de la digitalización en América Latina frente al COVID-19. Naciones Unidas – CEPAL, 2020.

Sobre el autor:

Fernando Gabriel Gutiérrez, jefe de Departamento de Administración de las Colecciones a/c de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Luján, Buenos Aires (BA), Argentina.

Twitter: @fggutierrez

Bio: Fernando es jefe del Departamento de Administración de las Colecciones a/c de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Luján (BA). Docente de la Tecnicatura Superior de Bibliotecología del Instituto Mignone de Luján. Co-fundador y formador de Aprender3C. Colaborador en Infotecarios.

Posee un Máster en Redes Sociales y Aprendizaje Digital (UNED- España). Es especialista en Educación y Nuevas Tecnologías (FLACSO), Bibliotecólogo (Instituto Mignone), Bibliotecario de Instituciones educativas (Instituto Ciudad de Mercedes), licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA). Cursada completa de la Especialización en Gestión de la información Científica y Tecnológica (UNLP).

Fue formador de bibliotecarios latinoamericanos del programa “Taller de Bibliotecas en el mundo digital” de la subdirección de Bibliotecas del Ministerio de Cultura de España e IFLA/LAC.

Share This